
El proyecto CHAZEP-SEA (Desarrollo conjunto de enfoques sensibles al patrimonio para la prevención de la aparición de zoonosis en el sudeste asiático) es un proyecto colectivo financiado por la ANRS cuyo objetivo es explorar la integración del patrimonio medioambiental cotidiano en las estrategias «One Health» para la prevención de infecciones respiratorias zoonóticas, como los virus de la gripe y los coronavirus, en zonas rurales del sudeste asiático.

En respuesta a la pandemia de COVID-19, este proyecto se centra en zonas de alto riesgo como el sudeste asiático, en particular Tailandia y Laos, donde las prácticas culturales locales y la interacción entre personas, animales y el medio ambiente desempeñan un papel crucial en la aparición y la transmisión de enfermedades zoonóticas.

El principal reto científico consiste en comprender mejor los factores sociales y las prácticas locales que influyen en estas interacciones en el marco del enfoque «One Health». El proyecto se basa en la idea de que el patrimonio medioambiental cotidiano —definido por las propias comunidades a través de objetos, espacios y prácticas— puede enriquecer esta comprensión y contribuir a la elaboración de estrategias más adecuadas y participativas.

Crédito de la foto: Marco Haenssgen y Tania Angeloff, 2026
Los objetivos principales consisten en desarrollar conjuntamente enfoques que tengan en cuenta el patrimonio para reducir los riesgos de aparición y transmisión de zoonosis respiratorias, colaborando directamente con las comunidades locales en dos parques nacionales: en Tailandia y en Laos. Este proyecto también tiene como objetivo desarrollar un marco conceptual y metodológico que integre el patrimonio medioambiental en el enfoque «One Health» para una mejor gestión de los riesgos sanitarios.
Entre los resultados esperados figuran medidas concretas llevadas a cabo en colaboración con las comunidades locales, con el fin de comprender mejor los sistemas «One Health» locales e intervenir de forma más eficaz. Este proyecto también debería proporcionar un marco que permita integrar el patrimonio medioambiental en las políticas internacionales de salud pública, reforzando así la resiliencia de los ecosistemas y las comunidades frente a las zoonosis.